Rosa Virgili Abelló (1967, Reus – España) es graduada en Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, especialidad Pintura Mural, en 1989 por la Escuela Llotja de Barcelona. Se inicia en la pintura a los 7 años con el pintor paisajista Josep María Montsalvatge y la retoma años más tarde en la Escuela de Arte de la Diputación de Tarragona.

Ha realizado un total de 165 exposiciones, entre individuales y colectivas, de ámbito nacional e internacional. Ha impartido clases de ilustración/cómic/dibujos y plástica a adultos y adolescentes en diversas escuelas/centros cívicos y casales durante más de 15 años.

Las ilustraciones de Rosa Virgili Abelló están presentes en varios libros en papel y publicaciones digitales.

Su obra en conjunto pretende reflejar la fragilidad de lo que nos rodea: el medio, las relaciones, el comportamiento humano y el equilibrio emocional. Utiliza un lenguaje basado en el color y le gusta llevarlo al límite de la provocación. Nos habla entre negros que lo apagan todo y naranjas que le dan esperanza; azules, verdes y amarillos que iluminan la mirada. Para Rosa Virgili Abelló es el lenguaje único del color y de sus formas. La materia también está discretamente presente en algunas piezas para dar riqueza a los matices.

Cada obra de Rosa Virgili Abelló es una pequeña historia de un único fotograma y el título es el resumen. En definitiva, pretende provocar sensaciones al espectador, las mismas que ella sintió, y que se las hagan suyas.

La obra de Rosa Virgili Abelló se ha transformado enormemente desde su primera exposición, ahora hace 30 años. Deliberadamente, ha ido eliminando la figuración y se ha vuelto más colorista para afrontar un auto-reto: analizar el color y las formas hasta llevarlos al límite.

Entre sus propósitos está retomar el cómic y la ilustración. Para esta última tiene una interesante propuesta por parte de la escritora Lena Pauls, con la que ya ha realizado dos colaboraciones.

 

Con la estudipez por bandera – Abre los ojos Esmalte + plástica + collage de tela pintada, sobre lienzo. 81/100 cm.

 

La trata de seres humanos es un crimen muy lucrativo y parece que no hay ganas de frenarlo. Es difícil imaginar que se puede llegar a sentir al encontrarse en semejante trance, se me llena la mente de imágenes terribles y de un sentimiento de terror.

He plasmado el espanto que me produce casi en blanco y negro porqué algo así no merece color alguno que no sea un rojo de alarma. En un lateral están los colores que significan todos los países en que se especula con seres y que no ponen medios para atajar esta depravación.