Nunca utilizo un vestido nuevo, no lleva registro de la memoria
De la forma más dulce que pueda imaginarse, sin hacer aspavientos, es una transgresora de la cultura de hoy. En su obra se elimina la idea actual del objeto como mercancía, para convertirlo en algo que nos identifica, reflejando no solo lo que somos sino también lo que fuimos.
Con motivo de su elección para representar a su país natal, Japón, en la 56ª Edición de la Biennale de Venezia de 2015, la hemos entrevistado en exclusiva.
Hemos hablado en un principio de sus obras más significativas, esas que reflejan el tiempo, los sentimientos, la vida, su memoria y la muerte, desde un punto de vista explícitamente femenino y consigue con ello, ser universal.
Sus raíces orientales están presentes en su filosofía de vida en comunión con la naturaleza, que, unido a una gran sensibilidad emocional, consigue trasladar a su trabajo un carácter de inmanencia que la define y la identifica.

Chiharu Shiota
Conocí a Chiharu hace casi un año en la inauguración de una de sus exposiciones en la Galería Nieves Fernández de Madrid donde presentaba su trabajo en vídeo Tierra y sangre y luego la seguí en la instalación Cartas de Agradecimiento que realizó en el Espai D’Art Contemporani de Castelló el pasado otoño. Me ha llamado la atención de esta pieza el uso de las cartas y la colaboración de la gente de Castellón en su proyecto, para el que cedieron diez mil cartas personales. Pero lo que realmente me impresionó fue conocerla personalmente, escuchar sus palabras silenciosas, yendo directamente a la esencia de las cosas, sin malgastar energías superficiales, mostrando su humildad, en contraste con los grandes espacios de hilos que es capaz de crear, del color de la sangre, de la tierra o de la muerte.
María Jesús Aragoneses: Empezaste experimentando con lana en la escuela y acabaste enredando hilos en los principales museos del mundo. ¿Qué tiene el hilo que conduce toda tu obra?
Chiharu Shiota: La hebras de hilo conectan y transmiten cosas, son puentes que se tienden en el espacio para poner juntas las letras y las palabras escondidas. Yo las uso para establecer conexiones entre todos los puntos del espacio donde se juntan.
María Jesús Aragoneses: Los hilos en tu obra atrapan cosas, encierran objetos, personas, crean espacios y líneas, en una imagen que, vista de lejos, tiene aspecto de dibujo etéreo… ¿Es un efecto buscado?
Chiharu Shiota: Las hebras que van de pared a pared, desde el techo hasta el suelo, desde una a otra, se interceptan creando auténticas telas de araña y laberintos impenetrables y al mismo tiempo haciendo imposible la tarea de alcanzar el objeto u objetos que se exhiben entre la maraña de hilos.

María Jesús Aragoneses: Cuando hablas de tus vestidos colgados entre hilos los consideras como una segunda piel y por lo tanto ellos pueden contener más memoria que la propia persona. ¿No es sobrecogedor y fantástico al mismo tiempo?
Chiharu Shiota: Sí definitivamente, el vestido para mí es como una segunda piel. El cuerpo se conecta directamente con nuestra primera piel, pero la segunda es el vestido que nos ponemos encima. A veces los trajes hablan del que los lleva puestos, explican toda su memoria y las historias almacenadas. Yo nunca utilizo un vestido nuevo, pues no podría iniciar nada, no me interesan los vestidos nuevos porque no llevan historias vividas dentro y por lo tanto carecen de memoria. Al igual que sus antiguos dueños, los vestidos de mi imaginación son como esponjas, absorben memorias, se fortalecen al ser llevados y cambian a lo largo del proceso.

Chiharu Shiota Traces of life, 2008
María Jesús Aragoneses: En tu obra His Chair apilaste unas 700 ventanas después de la caída del muro de Berlín, las presentaste en forma de cilindro con una silla en el centro… ¿Estableces aquí una relación entre la Historia y lo cotidiano?
Chiharu Shiota: La ventana se convierte en un testigo silencioso de todo lo que pasó dentro de las casas y en el paisaje urbano que se veía desde ellas, es como si las comparara con ojos vacíos que no pueden ver nunca más, pero que mantienen las huellas del sujeto respecto a lo que se ha visto antes a través de ellas. La dimensión Este-Oeste de la ciudad es aún válida, y se reproduce metafóricamente entre los dos lados del marco de la ventana. Parece que están también coloreadas por la memoria de los Nazis, la Guerra Fría y la muerte, en definitiva.
La Gestapo y la Stasi eran dos organizaciones nacionales de policía secreta, pero ambas protegieron a mucha gente que informaba y grababa cintas, que eran ciudadanos corrientes. En otras palabras, las ventanas de las casas populares de Berlín oriental eran como cámaras de vigilancia operadas indirectamente por el Gobierno. Mis instalaciones de ventanas pueden verse simplemente como un símbolo del día a día de la ciudad de Berlín, pero también ponen en evidencia su historia política.

Chiharu Shiota, His chair
María Jesús Aragoneses: En tu vídeo cambias el modo de representación pero mantienes el lenguaje de los sentimientos en primera persona, ¿puedes hacernos alguna reflexión personal sobre este vídeo?
Chiharu Shiota: En mi proyecto la tierra y la sangre juegan un papel transcendental en la concepción de la relación entre el individuo hecho pedazos y el mundo del que se le ha separado, Utilicé la sangre como elemento pictórico; en este sentido, todos mis trabajos son pinturas que se mueven imitando a la naturaleza, concienciándome de mi pertenencia a esta tierra. Y me sumergí en la búsqueda de una fusión con los elementos comunes que crean la vida cuando se ponen juntos. Mi complicidad con la tierra como el lugar del origen y de la creación del mundo, al que siempre quise retornar, constituye la base de las prácticas artísticas, con las que me comprometí y una aceptación de las condiciones impuestas en la transición entre la vida y la muerte, en un ciclo que se representa a través de las diferentes estaciones del año.

Tierra y fuego, Chiharu Shiota
María Jesús Aragoneses: ¿Qué legado te dejó Marina Abramovic en tus años de estudiante? Y ¿qué relación encuentras con otras artistas como Ana Mendieta y Rebecca Horn? ¿Cómo te influyen y qué otras artistas (si es que las hay) han sido reveladoras para ti?
Chiharu Shiota: Cuando tenía unos 23 años descubrí el trabajo de Ana Mendieta y me produjo una resonancia tan profunda que empecé a creer que yo era una re-encarnación de ella. Hay un universo dentro de mí y fuera de mí y yo quiero expresar las cosas comunes entre esos dos universos.
Cuando empiezo a pensar mucho en mi trabajo y me quedo paralizada, trato de escuchar de nuevo a mi cuerpo y de repente, a veces, puedo ajustar mis pensamientos mirando los trabajos de Ana Mendieta. Las afinidades entre Ana y yo se sitúan en un orden diferente, lo cual no quiere decir, en cualquier caso, que compartamos la mayoría de esas afinidades. Para mí hay un reconocimiento y un movimiento de admiración hacia Mendieta por el coraje con que ella exploró la muerte en el círculo de la sangre que rodeó su vida, su unión con la naturaleza y la aceptación de su final trágico que ha sido cuestionado tantas veces.
Ana Mendieta ejerce una gran influencia sobre mí, ella tuvo un desencuentro con la gente con la que vivía y saltó por la ventana. Solo tenía 38 años y en su trabajo jugaba con la muerte todo el rato. Y eso también me interesa sobremanera, esa forma de unificar su cuerpo con el universo…
María Jesús Aragoneses: Vas a representar a Japón en la Bienal de Venecia de 2015 ¿Nos puede adelantar algo de lo que vas a hacer? ¿Puedes contarnos algo sobre tus proyectos futuros?
Chiharu Shiota: Para mi inmediata exposición del 6 de Febrero en el Espacio Cultural Louis Vuitton he estado en París con mi equipo para construir la instalación que se llamará Infinity. Es una instalación de hilos que incluye bombillas de luz que se apagan y se encienden cuando el espectador pasea por el lugar.
Antes, tendré una gran exposición individual en la Stadtgalerie Saarbrücken, que se inaugurará el 30 de Enero, se exhibirán esculturas, dibujos, vídeos, fotografías y también una instalación de hilos con vestidos blancos. Su título es Seven dresses (Siete vestidos).
En verano tendré que mostrar tres instalaciones –dos interiores y una exterior- en el SESC Pinheiros, en Sao Paulo. Pero en este momento tengo toda mi concentración puesta en mi exposición individual en el Pabellón de Japón en la Biennale de Venecia de este año.
Chiharu Shiota nació en 1972 en Osaka ( Japón), se formó artísticamente en la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Kyoto y posteriormente en la Universität der Künste, bajo la dirección de Marina Abramovic, precursora del arte de las performances y de las instalaciones artísticas. Desde el final de sus estudios vive y trabaja en Alemania aunque sus raíces fundamentales siguen siendo japonesas. Pertenece a una generación de mujeres artistas jóvenes que han conseguido reconocimiento internacional y que implícita o explícitamente trabajan el arte conjugado en femenino.





